La evaluación permite comprender cómo una persona regula su atención, emociones y comportamiento en la vida cotidiana, ofreciendo claridad para acompañar mejor cada proceso.
¿En qué consiste?
Se basa en actividades estructuradas mediante el movimiento diseñadas para observar funciones ejecutivas de forma práctica, respetuosa y adaptada a cada edad y objetivos buscados.
¿Para que sirve?
Sirve para establecer una línea base, identificar fortaleza y áreas a acompañar, y brindar orientación clara sin etiquetar ni diagnosticar. Dando resultados reales y cuantificables que certifican los avances.
¿Qué brinda la evaluación?
Una devolución profesional y comprensible que ayuda a entender comportamientos, tomar decisiones con mayor calma, definir posibles próximos pasos y una línea de trabajo clara y accesible.